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Disfrutando del agua en piscinas de Puerto Lumbreras (Murcia)

Este verano estamos intentando explotar al máximo y disfrutar de todas las posibilidades que nos ofrece nuestro entorno y los recursos de los pueblos cercanos. Ideal para disfrutar con peques son las piscinas municipales de Puerto Lumbreras. Una piscina grande, y dos piscinas para peques, una de ellas con dos toboganes, para los más grandecitos y otra para peques, con un tobogán y aspersor de cocodrilo en el centro. También cuenta con aseos, ducha y cafetería. La entrada cuesta 2.75 € para adulto y 2.20 € para niños y el horario es de 12 a 20 de la tarde. Los toboganes cierran a las 19.30, media hora antes. 

Lo que más nos gustó de estas piscinas fue la zona para pequeños, con los aspersores en forma de palmera y de chorros, que hacen las delicias de los más peques de la casa, tapando los chorros con la mano o el pie y saltando sobre ellos. Lo que menos nos gustó es que al no estar comunicadas piscinas hay que dar una pedazo de vuelta para entrar, al estar completamente valladas y que el material de las barandillas no es de acero inoxidable sino de aluminio, con lo cual se ven oxidadas por el agua y sobre todo, que al poner gresite en el fondo de las piscinas, algunos que están desconchados producen heridas en las plantas de los pies, como le pasó a mi hija pequeña, al pisar uno en mal estado. Tampoco me gustó que no nos dejaran usar flotador para la peque, porque sólo podía ser de rejilla y le tuve que poner solo manguitos y estar muy pendiente de ella, aunque por supuesto, que con el flotador también iba a estarlo. Desde el tobogán amarillo tampoco se podían tirar los niños con los manguitos. En ese sentido, a mis peques les gustaron mucho más las piscinas de Vélez-Rubio. El personal, bastante más agradable y el fondo de las piscinas, al ser de cemento pintado, menos peligroso para la seguridad de nuestros hijos. Y la verdad, que teniendo cerca la playa, prefiero disfrutar de ella. Como alternativa, para que se tiren un poco por los toboganes y disfruten de los aspersores de agua no está mal. Una experiencia más, con sus luces y sus sombras, sus pros y sus contras, como todo en la vida. 


El ritual de los helados en familia. Plan clásico veraniego para padres y niños

Un ritual que todas las familias cumplen todos los veranos, siempre que se pueda, es disfrutar de un buen helado, juntos. No hace falta hacer grandes planes, para disfrutar todos juntos en familia, de las pequeñas cosas que nos ofrece la vida. En lo que va de verano, sólo hemos salido una vez, para festejar los diplomas de aprovechamiento en inglés y pintura, que ha obtenido mi hija mayor, pero este tipo de planes en familia, siempre reconfortan y gustan a padres y niños, porque se recargan pilas. Es como una bocanada de aire puro y fresco. Yo tengo mis heladerías preferidas. ¿Cuáles son las tuyas?. Para mí son muy recomendables: En Huércal-Overa,  la heladería Cortés, en la carretera Nacional 340. En Lorca, la heladería Valenciana, en la calle Pío XII, y en Águilas, la heladería Venecia, en la Avenida Juan Carlos I, que evoca en mi mente, muchísimos recuerdos de infancia, en torno a reuniones familiares, con mis tíos y primos. En Puerto Lumbreras, me gusta mucho heladería Maruja, cerca del pabellón deportivo del municipio, porque tiene un patio exterior cerrado, con mobiliario infantil de parque para los niños. Me gusta, porque puedes disfrutar de tu helado, sin preocuparte de ir corriendo detrás de los niños, para que no se salgan a la carretera y corran peligro con los coches. En Pulpí, una de las heladerías más emblemáticas es la Delfín.