Mostrando entradas con la etiqueta juegos con palabras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta juegos con palabras. Mostrar todas las entradas

Palabras nuevas

Un libro que me encanta es Juegos de la fantasía de Gianni Rodari, porque nos invita a jugar con las palabras. Las hay más largas, más cortas, más bonitas o más feas. Y además se pueden inventar muchas más: si los caballeros son caballerosos, las damas serán damosas; si hay un pez espada, ¿por qué no va a existir un pez flecha? ¿Nadie ha pensado alguna vez que es absurdo que baje un ascensor? Lo lógico sería que se llamara ascensor cuando sube y descensor cuando baja. Bipolar es algo que tiene dos polos, porque el prefijo bi significa dos, entonces un biespejo sería el objeto que duplica las imágenes. Las palabras dan mucho juego. 


Para inventar palabras nuevas basta con poner un prefijo delante de una palabra cualquiera. Así que se necesita una listita de prefijos: anti, bi o bis, des o dis, maxi, micro, mini, re, semi, sub, super, tri y vice. 

Retahíla del abecedario

Con el abecedario se construyen todas las palabras. Las hay más largas, más cortas, más bonitas o más feas. Y además se pueden inventar muchas más. Las palabras dan mucho juego. Gabriela está repasando el abecedario y para aprenderlo nos encanta una retahíla del escritor, periodista y pedagogo Gianni Rodari, que en su libro Juegos de la fantasía de la editorial Edelvives, dedica un capítulo a las letras del alfabeto, que son las iniciales de muchas palabras.

 

Retahila del ABC
os la canto de una vez:
A es astro y asterisco
B, un bizco basilisco
C, cabe el coche en la cochera
CH, de chopo y de chopera
D, un duende deslumbrante
E, un elocuente elefante
F de felices fiestas
G inicia al gato que gatea
H, ¿hierbabuena o mala hierba?
I, ir vestido de ilusión
j, jipijapa en un jarrón
K, ¡Un koala en un kiosco!
L, ¡Leña al leopardo lioso!
LL, en la llanura, la lluvia que llora
M, mi mamá me mece en la mecedora
N, las nubes nublan la nave
Ñ, el ñandú, ñam, ñam, con el ñame
O, el oso olfatea el oleaje
P, palabras presta al poeta
Q, quisquilla en la quilla quieta
R, de rana rumorosa
S, ¡sala la sopa sosa!
T, en tetera y tentempié
U, unas uvas para usted
V, ¡vuelo, vértigo y vaivén!
X, de la xerocopia al xilofón
Y, yo en el yogur y el yoyó
Z, zar por azar con zarcillos

Cada cual puede hacerse su propia retahíla o quitar algunas palabras y sustituirlas por otras. Lo importante es la letra inicial. Un consejo práctico: antes de hacerla entera se puede empezar con las letras del propio nombre: José, Juan, Pedro, Lupe, Pilar o Violante.