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Disfrutando de un baño, en la Playa de la Colonia, en Águilas (Murcia)


Una de las playas más bonitas del casco urbano de Águilas es la playa de la Colonia, abierta al sur y protegida parcialmente del Levante por el castillo de San Juan de las Águilas, del que nace, extendiéndose hasta el espigón de la rambla del Charco. Aquí se encontraban la antigua pescadería, el puerto de Poniente y los balnearios. Formada por arena y gravas, es de más profundidad al entrar que otras playas de la Costa Cálida o de la vecina San Juan de los Terreros, por lo que es conveniente que los peques lleven manguitos y flotador. Bonito paseo marítimo, y palmeras y zonas de recreo. Es una de las playas que forman parte de la retina de mi infancia. A mis peques les encanta por las fantásticas vistas y cuando no está muy concurrida, está mucho más limpia y cristalina. Es un placer disfrutar de sus aguas y del sol, tomándote unos crespillos alargados o en trozos, de la vecina Lorca. ¡Apurando los últimos momentos del verano, antes de que empiece el colegio!








El invencible: una cala de singular belleza

Maravillada me he quedado con la cala El invencible, situada en la urbanización de Cala Tranquila, en San Juan de los Terreros (Pulpí), entre el castillo y Costa Tranquila. Se accede por la carretera A -332 hacia la calle Bailén (dirección al castillo) y después dirección calle El invencible. Se puede llegar casi a pie de playa con el coche, estacionando en el aparcamiento colindante a las numerosas viviendas que hay por esta zona. Se accede a la playa por una rampa o escalera. Tiene ducha y lavapiés y contenedores.
Su longitud es de 50 metros y un ancho de 20 metros. Su ocupación es alta debido a su excelente composición de arena fina dorada con aguas tranquilas. Si miras de frente a la playa, en la parte izquierda hay una formación de rocas, donde se puede poner la esterilla pero no clavar la sombrilla, opción aconsejable para cuando vas sin niños porque hay menos aglomeración de personas y a la derecha, la arena, que aunque el espacio es más reducido, siempre se puede encontrar un hueco.


Sus acantilados de arenisca le confieren un especial tono ocre. La belleza de su entorno natural se ve algo eclipsada por la urbanización de la zona pero aún así el entorno es especialmente bello. Como la tierra de las montañas es arcillosa hay algunos dibujos y nombres escritos sobre ella. Súper curiosos y originales unos lagartos que hay dibujados en el acantilado, y que según me contó una amiga, los pintaron en su infancia e incluso que eran de color verde, pero que el paso del tiempo, los ha erosionado y dejado del color de la arena. Un pequeño paraíso natural, al que sin duda volveremos. Es un placer conocer sitios nuevos tan bonitos y encima encontrarte con gente a la que aprecias, como una antigua compañera del colegio o mi compi de trabajo de hace algunos años. ¡Verano azul!


Disfrutando del agua en piscinas de Puerto Lumbreras (Murcia)

Este verano estamos intentando explotar al máximo y disfrutar de todas las posibilidades que nos ofrece nuestro entorno y los recursos de los pueblos cercanos. Ideal para disfrutar con peques son las piscinas municipales de Puerto Lumbreras. Una piscina grande, y dos piscinas para peques, una de ellas con dos toboganes, para los más grandecitos y otra para peques, con un tobogán y aspersor de cocodrilo en el centro. También cuenta con aseos, ducha y cafetería. La entrada cuesta 2.75 € para adulto y 2.20 € para niños y el horario es de 12 a 20 de la tarde. Los toboganes cierran a las 19.30, media hora antes. 

Lo que más nos gustó de estas piscinas fue la zona para pequeños, con los aspersores en forma de palmera y de chorros, que hacen las delicias de los más peques de la casa, tapando los chorros con la mano o el pie y saltando sobre ellos. Lo que menos nos gustó es que al no estar comunicadas piscinas hay que dar una pedazo de vuelta para entrar, al estar completamente valladas y que el material de las barandillas no es de acero inoxidable sino de aluminio, con lo cual se ven oxidadas por el agua y sobre todo, que al poner gresite en el fondo de las piscinas, algunos que están desconchados producen heridas en las plantas de los pies, como le pasó a mi hija pequeña, al pisar uno en mal estado. Tampoco me gustó que no nos dejaran usar flotador para la peque, porque sólo podía ser de rejilla y le tuve que poner solo manguitos y estar muy pendiente de ella, aunque por supuesto, que con el flotador también iba a estarlo. Desde el tobogán amarillo tampoco se podían tirar los niños con los manguitos. En ese sentido, a mis peques les gustaron mucho más las piscinas de Vélez-Rubio. El personal, bastante más agradable y el fondo de las piscinas, al ser de cemento pintado, menos peligroso para la seguridad de nuestros hijos. Y la verdad, que teniendo cerca la playa, prefiero disfrutar de ella. Como alternativa, para que se tiren un poco por los toboganes y disfruten de los aspersores de agua no está mal. Una experiencia más, con sus luces y sus sombras, sus pros y sus contras, como todo en la vida.