Uno de los artilugios que más me llamaban la atención cuándo era pequeña eran los relojes de arena...Me fascinaba darles la vuelta y ver cómo caía lentamente cada uno de los granos de arena. Por eso, cuándo vi en Imaginarium que había relojes de arena no dudé ni un segundo en hacerme con uno, sobre todo para ponerlo en la ducha y controlar con los peques, el tiempo idóneo que deben tardar en ducharse para ahorrar agua y de este modo, contribuir al medio ambiente.
Mostrando entradas con la etiqueta relojes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relojes. Mostrar todas las entradas
Relojes de goma eva
Una forma de motivarlos para que aprendan las horas es hacer estos simpáticos relojes despertadores de goma eva y papel, decorado con piedras preciosas. Para sostener las agujas al centro del reloj se usa un fastener de pinza que se abre por detrás. Y para que el reloj se tenga por detrás le hemos puesto un soporte de cartón.
Reloj con plato de plástico
En nuestra línea de reciclar todo lo que tenemos en casa, mis peques artistas han reutilizado dos platos de plástico de colores rojo y naranja para fabricar unos simpáticos relojes y de paso aprender las horas.
Con cartulina de color verde han hecho los numeritos y los han recortado en forma de circulito. Luego dos agujas de cartulina en el centro, una más larga y otra más corta que se fijan al centro del plato con un encuadernador con dos patas que se abren por detrás.
Aprendiendo a leer la hora
Para hacer más comprensible el concepto del tiempo y enseñar a los niños a leer y decir la hora correcta, es muy útil hacer una ficha ilustrativa, explicándoles que la aguja pequeña indica las horas y la aguja grande indica los minutos.
En otro post de nuestro blog papas y peques explicamos cómo fabricar un bonito reloj casero plastificado con sus dos manecillas y cómo se accionan, para que el niño marque la hora que le indicamos.
Esta explicación es conveniente acompañarla de fichas con relojes en hora para que el niño aprenda a identificar qué hora es y familiarizarse con el reloj: qué hora y minutos indican las manecillas corta y larga. O bien aprovechar algún reloj de casa para explicar el concepto de la hora y pedir al pequeño que nos diga qué hora es. Nosotros tenemos un reloj grande en la cocina y a fuerza de verlo todos los días en el desayuno, la comida y la cena, nos vamos familiarizando más con el tiempo que indican.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





