Una de mis aficiones preferidas es el senderismo. Ahora que mi hija mayor puede participar por edad en este tipo de rutas, tengo la oportunidad de participar con ella, y de paso estar en contacto con la naturaleza, aprender historia y practicar deporte. El sendero Huércal La Vieja discurre por el extremo oriental de la Sierra de Almagro, en el cruce de caminos que forman el corredor del Mediterráneo, siendo la cuenca del Río Almanzora dónde desembocan todos los barrancos y ramblas del municipio.
El origen del pueblo Huércal Overa se remonta en este lugar y aquí hubo un monasterio de monjes mensajeros o guerreros, que se defendían de los asaltantes y avisaban al resto de la población de los peligros. Hace falta inversión para excavar y poner en valor los restos que aquí se hallan. La ruta es un poco escaparda pero bien merece una visita; a un lado y a la espalda nos dejamos atrás la torre nazarí de Huércal-Overa. Es un paraje de gran belleza, aún sin explotar, ideal para visitantes que buscan tranquilidad y valores ecológicos. Encuadrada en el centro de la región cultural de la Bastetania, tuvo desde época prehistórica, desde la metalúrgica época argárica, la misión de poner en contacto a los los habitantes del inclemente sureste peninsular con los los labriegos de las fértiles vegas granadinas. Además la riqueza minera de sus cordilleras provocó que fenicios, griegos y cartagineses quisieran asentarse en el litoral.

