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Carta abierta a los padres

Con el inicio del nuevo curso escolar, nuestra maestra, nos ha facilitado una carta abierta a los padres, con consejos, de gran utilidad, para afrontar de la forma más natural y lógica, la educación de nuestros hijos.




CARTA ABIERTA A LOS PADRES
PAPÁ, MAMÁ:
NO ME DES TODO LO QUE TE PIDA
A veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo obtener
NO ME DES SIEMPRE ÓRDENES
Si en vez de ordenar, a veces me pidieras las cosas, las haría rápido y con gusto
NO CAMBIES DE OPINIÓN SOBRE LO QUE TENGO QUE HACER
Decídete y mantén esa decisión
CUMPLE LAS PROMESAS, BUENAS O MALAS
Si me prometes un premio, dámelo y si es un castigo también
NO ME COMPARES CON NADIE Y MENOS CON MIS HERMANOS
Si me haces lucir peor que los demás, entonces yo sufriré
NO ME GRITES
Así te respeto menos y me enseñas a gritar a mí también
DÉJAME VALERME POR MÍ MISMO
Si tú lo haces todo por mí, yo jamás aprenderé
CUANDO ESTÉS EQUIVOCADO EN ALGO, ADMÍTELO
Así crecerá mi opinión de ti y aceptaré yo mis equivocaciones
CUANDO HAGA ALGO MALO NO EXIJAS QUE TE DIGA EL POR QUÉ
A veces ni yo mismo lo sé
CUANDO TE CUENTE UN PROBLEMA MÍO, ATIÉNDEME
No digas "No tengo tiempo para boberías" o "Eso no tiene importancia". Trata de comprenderme y ayudarme.

¿Qué podemos esperar como padres de nuestros pequedeportistas?

El deporte es una auténtica escuela de civismo y solidaridad. Y los padres jugamos un papel fundamental en la transmisión de valores y hábitos saludables a nuestros hijos. Los niños no hacen lo que los padres les dicen que hagan, si no más bien lo que les ven hacer. Pero creo que a veces pecamos de someter a demasiado estrés psicofísico a los niños, lo que puede favorecer el odio al deporte y el abandono deportivo más adelante. Los padres no deben obligar a sus hijos a hacer deporte, si no inculcarles la importancia y beneficios para la salud, de realizar una práctica físico-deportiva de forma voluntaria, en función de sus intereses. 
La competición no debe ser un fín en sí mismo si no un medio educativo. De ahí la importancia de valorar la constancia y el esfuerzo más que los éxitos deportivos. Una medalla o un sobresaliente no vale más que la salud y la felicidad de un niño.

De  Casimiro, A. “La relación del técnico con los agentes de socialización: Familia y amigos”. Manual de Formación “Almería Juega Limpio 2011/12". Diputación de Almería, me han encantado estas cartas figuradas de unos padres a su hijo deportista y viceversa, de cómo se siente un deportista ante la presión que ejercen sus padres, para comprender de una vez por todas, que los padres debemos aceptar lo que es capaz o no de hacer nuestro hijo, corregirle y aplaudirle, pero debiendo siempre mantenernos equilibrados emocionalmente (no ser un "hincha” de nuestro hijo).”

Celebrando el Día de Andalucía

El 28 de febrero de 1980, nació la Comunidad Autónoma de Andalucía, por lo que ese día celebramos su cumpleaños. Este año es su 33 cumpleaños y por ser un día tan especial para los andaluces, el colegio público rural Estancias de Huércal Overa, ha realizado unas jornadas culturales para festejarlo. Las jornadas se han celebrado en la pedanía de Rambla Grande.


Poner normas y límites a los niños

Educar a los niños y conseguir que las normas y límites se asuman de forma instantánea es una tarea que consume mucho tiempo y energía, entrega y dedicación. Esta tarea requiere serenidad, para ser firmes sin humillarlos o agredirlos, lo que supone un gran esfuerzo para los padres, pero todo el trabajo que les dediquemos a los hijos en los primeros años de la vida, será tiempo ganado para el futuro y sobre todo, para la temida adolescencia. La inmediata obediencia a unas normas funciona igual de mal que las dietas rápidas, quizá den algún resultado, pero este no es duradero. Con el comportamiento ocurre lo mismo. Es necesario que los cambios se produzcan lentamente, que las conductas adecuadas se vayan logrando poco a poco para que, finalmente perduren. No se puede educar sin límites, sin normas. Sólo si se educa a los niños día a día, desde que son pequeños, y nos convertimos en modelo de conducta para ellos, conseguiremos que interioricen y asuman las normas. No podemos renunciar a darles esa formación que les permitirá adaptarse a una sociedad con sus propias normas y sentirse integrados en ella, convirtiéndose en personas independientes, responsables y felices. El tipo de autocontrol que enseñemos a nuestros hijos irá evolucionando a medida que vayan creciendo.