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Piscina natural Segura de Toro

En pleno valle del Ambroz está la piscina natural de Segura de Toro. Un entorno precioso para descansar y tomar un baño. Me encantó el bar que hay en las instalaciones, con mucha sombra y vegetación. El trato de los camareros fue formidable. Para conocer cómodamente este valle y sus poblaciones, es recomendable utilizar la autovía A-66, que coincide buena parte en su trazado, con la calzada romana Vía de la Plata, itinerario que atravesaba la provincia de la Lusitania adentrándose en tierras leonesas, con importantes ciudades y mansiones dónde los usuarios de la calzada romana descansaban de su viaje, a través del Oeste Peninsular, 


En apenas 40 kilómetros, pasamos de un ecosistema de montaña a pinares y tupidos bosques de castaño y roble, frutales y huertas y vegetación en la ribera, hasta llegar a la dehesa extremeña de encina y alcornoque. Al ser el paso natural entre Castilla y Extremadura, todas las culturas que habitaron la Península dejaron su impronta. Los restos vetones de Segura del Toro, los romanos de la Vía de la Plata, o el Balneario de Baños de Montemayor, o los judíos de Hervás son los más conocidos.
Segura del Toro cobra fama por la ocupación prerromana de su término y, como muestra de ello, expone en su plaza principal la soberbia figura de un verraco, probablemente vetón, que nos habla de aquellas sociedades ganaderas que habitaron el norte extremeño hasta la llegada de los romanos. El castaño del Bronco, muy cerca de Segura del Toro, tiene 600 años de edad. 

Hervás y su barrio judío

Hervás posee un interesante patrimonio histórico artístico, destacando sin duda su bello y bien conservado barrio judío, uno de los mejores de España. Se sitúa en el valle del Ambroz, enclavado en las últimas estribaciones de la sierra de Gredos, junto a la Sierra de Béjar. El valle cuenta con un rico legado histórico y arquitectónico y un valioso patrimonio natural. La abundancia de agua ha originado piscinas naturales, pozas, charcas y un patrimonio de frondosos bosques, praderas y huertos con cerezas y ciruelos. Además se pueden encontrar un montón de árboles singulares centenarios. Es una zona de bellísimos contrastes.  En las sierras destacan las colonias de rapaces, en el valle, linces y zorros. Ciervos y jabalíes viven en zonas de bosque.



Miguel de Unamuno alabó este pueblo en sus escritos. Lo describió así: "Hervás, con sus castañares recoletos en la falda de la sierra que hace espalda de Castilla". Es el principal centro de actividad comercial de la comarca. Su barrio judío se halla excelemente conservado y ha sido declarado Conjunto Histórico y Artístico.  Pertenece a la red de juderías de España. Vagando entre sus estrechas calles empedradas se pueden apreciar las casas de adobe con entramados de madera y balconadas y las tejas puestas de adorno en la pared. Destacan las calles de la Amistad Judeo-Cristiana, la del Vado, donde estaba el antiguo hospital, y la de Rabilero, conocida por sus típicas tascas y tiendas de artesanía. Yo me compré un imán para el frigo, con forma de casita típica y un árbol de la vida, bastante colorido, de llavero. Mi pequeño una espada de goma eva, de guerrero medieval. No hay que pasar sin degustar su gastronomía: patatas revueltas, sopa de freje, leche frita, asados, cerezas y ciruelas, productos del cerdo, migas con pimentón y repostería diversa. En pastelería La Candela, regentada por Abigail Cohen, que está casada con un murciano, compramos las típicas pastas judías de semilla de amápola y dátiles y nueces, para chuparse los dedos. Aquí aprendí yo que el pimentón está en Murcia y Cáceres, en la Vega, y en la Vera, respectivamente, por los monjes jerónimos, que lo implantaron en ambas comunidades autónomas, debido a la presencia de su orden, en estas tierras.