Uno de los juguetes esenciales que no deben faltar en cualquier hogar son los bloques de construcción de madera. A los niños les encanta apilar, clasificar, tirar y golpear bloques y hacer construcciones con ellos. Haciendolo bien y mal, los niños aprenden hasta qué altura pueden apilar bloques, con lo que descubren cómo funcionan diversos principios científicos como el equilibrio, la estabilidad, el peso, la gravedad y la simetría.
Estos simples cubos fomentan la autoestima, la creatividad y el pensamiento independiente, a la vez que fortalecen los músculos de las manos y de los dedos de los bebés y niños. Los pequeños pasarán horas construyendo cuidadosamente casas en miniatura, pirámides, puentes, camiones, rascacielos y cohetes espaciales.
