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Michirones: un plato típico de la gastronomía murciana

Uno de los platos que más me gustan de la gastronomía murciana, son los michirones. Este plato se consume fundamentalmente en invierno y es una tapa archiconocida en los bares, que la suelen servir en una cazuela de barro. Es una receta tradicional que constituye uno de nuestros sellos de identidad, y que por tanto, no tiene peligro de extinguirse.


Ingredientes para cuatro comensales
1 kilo de habas secas
1 cabeza de ajo
1 hueso de jamón
2 chorizos pequeños
100 gramos de panceta
1 hoja de laurel
1 cucharadita de pimentón dulce
Pimienta molida, guindilla (opcional) y sal
Modo de elaboración
-Poner a remojo las habas secas como mínimo 24 horas antes de cocinarlas. De esta manera la legumbre se hidrata y hablanda, haciendo más rápida su cocción. Si el agua de su zona es dura, es mejor usar agua mineral. Se aconseja cambiar el agua un par de veces ya que el haba suelta hidratos de carbono.
-Luego cocemos las habas en una olla a presión durante 15 minutos y para que cojan sabor se ponen los hueso del jamón, las guindillas y las hojas de laurel.
-Con la olla destapada y a fuego lento se terminará de cocer el plato junto al resto de los ingredientes. Por tanto, añadiremos los chorizos cortados en rodajas finas, la panceta, la sal, los ajos, la pimienta y el pimentón dulce.
-Se deja cocer hasta que las habas y el resto de ingredientes estén tiernos.
Se sirve bien caliente en una cazuela de barro con pan casero para sopar el caldito. El plato no ha de quedar ni demasiado caldoso ni seco, sino meloso. El picante dependerá de la aceptación y gusto de los comensales. Suele acompañarse con un vinico tinto de la tierra, de Jumilla o Bullas. ¡A disfrutar!





    

De excursión en Laroya, en el corazón de la sierra de los Filabres

Laroya es un pueblecito precioso de casitas blancas, en pleno corazón de la Sierra de los Filabres. Con tan sólo 176 habitantes, según el último censo de 2016, y a una altitud de 860 metros y a 75 km de la capital de la provincia, Almería, es un destino ideal para pasar el verano. Tiene parque, piscina municipal, bar y varios alojamientos rurales, como Reul Alto y Picachico, una granja escuela y una fuente de agua. De calles empinadas, y callejuelas estrechas, me ha recordado mucho a Bayácal, en la Alpujarra de Almería. Es mejor dejar el coche en plaza circular y no subir con el coche, porque aunque cabe justo, las dimensiones son reducidas. La iglesia data del siglo XVI, y está construida de ladrillo rojo, que fabricaron en el mismo cauce del río del pueblo, ante la dificultad de subir a estas montañas material de construcción de otros lugares. El 31 de agosto se celebra la festividad de San Ramón Nonato, patrón de los embarazos y los partos y la reliquia con que cuenta el pueblo es visitada con mucho fervor y devoción por los futuros padres. Durante el 30 y el 31 de agosto se celebran las fiestas de moros y cristianos y se establece una batalla simbólica entre estos dos bandos para conseguir someter al contrario y apoderarse del santo.



El pueblo más cercano es Macael, a sólo 7 kilómetros, famoso por sus canteras de mármol. Nos ha encantado el pueblo, que se repobló con gente de Navarra, en tiempos de los Reyes Católicos y los detalles de las puertas de las casas, como la de los abuelos Cayetano y Mina, las letras en forja de Juana la del Molino y la pensión Catalina y la virgen de la plaza Presbítero Ramón Garrido, también, algunas puertas de madera, y las macetas que adornan las paredes y puertas de las casas.



Debajo del Ayuntamiento está el bar, como debe ser, je, je, con mesas en la puerta. Los platos tradicionales son las migas, la olla de trigo, el arroz con conejo, la fritada de Purchena, a base de tomates y pimientos, el empedrado, que es un arroz con bacalao y habichuelas, las albóndigas de bacalao y la fritá de conejo. Y como postre, mantecados, tortas de manteca, hornazos, buñuelos y roscos fritos.


Salchichas al vino blanco

Una comida super fácil de hacer y que le encanta a los niños son las salchichas al vino blanco. Ideales para acompañar con unas patatas fritas o un buen puré de patata casero. Este tipo de salchicha es típica de la Región de Murcia y en concreto, de la zona de Lorca, pero ésta, que he utilizado para la receta, es sin pimienta, porque las tradicionales resultan demasiado picantes para los niños, por su alto contenido en esta especia.
Es un plato muy sencillo de preparar. Sofreir en una sartén con aceite de oliva virgen extra, una cebolla y las salchichas. Salpimentar al gusto. Cuando ya estén doraditas, les añadimos el vino blanco y esperamos a que reduzca un poco la salsa. 


Luego la salsa queda deliciosa para mojar con pan. ¡Están para chuparse los dedos! ¡Buen provecho!



Tarta de manzana

Antes que comprar bollería industrial, prefiero invertir un poco de mi tiempo, en preparar un bizcocho casero, más rico, sano y nutritivo para los niños, y sin tantos aditivos, conservantes y colorantes. En el post de hoy, os propongo preparar una deliciosa tarta de manzana. Mi madre siempre preparaba cuando éramos pequeñas, la clásica tarta de manzana, de masa sablé, pasta quebrada o pasta choux, con crema pastelera y trozos de manzana. A mí me apetecía elaborar algo diferente, un bizcocho con manzana, cómo los que preparan de forma tradicional en Francia. Me encanta la presentación, con los cuartos de manzana fileteados, y esparcidos homogéneamente, por toda la masa.
 
 
Os expIico cómo he preparado mi tarta de manzana: 

Crespillico de Lorca

Uno de los aperitivos más emblemáticos de Lorca son sus crespillicos, una masa crujiente con su pimentón, especia característica y signo de identidad, de la Región de Murcia. Los hay más crujientes y blandos. Los puedes encontrar en panaderías y bares, bajo formatos diferentes: bien en bolsas con 10 o 15 unidades, o partidos en trozos, más pequeños, pero también son muy sencillos de preparar en casa. A los de Andalucía Occidental, les puede recordar a su regañá, pero como nota distintiva, llevan  pimentón, lo que le confiere un sabor genuino y peculiar. A los peques les encanta el crespillo para merendar y a mis hijos, en concreto, les gusta extender sobre éstos su buena capa de ajo, para acompañarlo y enriquecerlo. Los mayores también disfrutamos de los crespillos, como aperitivo de fin de semana, por ejemplo, que es cuánto más tiempo tenemos para disfrutar junto a la familia y a amigos: crespillicos, aceitunas y cerveza, una combinación perfecta...


Os explico paso a paso cómo elaborar un crespillo:

Sandía, la más divertida

Una de las frutas más refrescantes y aliadas del verano es la sandía, porque nos ayuda a hidratarnos y a eliminar toxinas del cuerpo. Para los niños, cada detalle cuenta. Y por eso, para ellos, la presentación es fundamental. En la entrada de hoy os damos ideas sobre cómo presentar y cortar la sandía a los niños. Y es que, la fruta en general se hace más rica y apetecible, para los peques, si ideamos con ayuda de un cuchillo, tijeras o moldes, variopintas formas, para conseguir que se la coman sin rechistar y con ilusión. La sandía, una de las frutas estrella de la época estival, nos da mucho juego y posibilidades. A veces, con la ayuda de un cuchillo, cortamos la sandía, para hacer las iniciales de sus nombres, como la G o la L, o desdibujar alguno de sus personajes de dibujos animados favoritos, como una cara de Micky Mouse. Imaginación al poder. Los padres, hacemos lo que sea y esté en nuestra mano, con tal de que los niños se coman la fruta, tan saludable y necesaria para inculcarles unos hábitos de vida saludables. 
En este plato, por ejemplo, les dijimos que la estrella era el personaje de Patricio, en Bob Esponja, y se la comieron del tirón y sin protestar.


Japonés para principiantes

Interesados mis niños por la cocina del mundo, hoy nos acercamos a la gastronomía japonesa con un plato de fideos soba y salsa teriyaki. De vez en cuando, en Lidl, salen productos asiáticos, bastante económicos y buenos.


Los fideos soba son fideos asiáticos elaborados con harina de trigo y harina de alforfón, lo que les confiere un tono oscuro. El modo de preparación es muy sencillo: Verter los fideos en agua hirviendo con un poco de sal (aproximadamente un litro de agua por cada 100 gramos de fideos). Cocer a fuego lento durante 3 minutos, removiendo de vez en cuando. Cuando los fideos estén en su punto, verter en un colador, escurrir y servir. Debido a su escaso tiempo de cocción, estos fideos son ideales para elaborar platos rápidos. Los fideos soba forman parte de la gastronomía japonesa y pueden servirse con una sopa o aparte en una bandeja, ya sea calientes o fríos. Se pueden emplear para elaborar todo tipo de sopas asiáticas, salteados al wok o ensaladas picantes. Nosotros hemos elaborado un plato de pasta con estos fideos. Hemos sofrito en aceite de oliva virgen extra, cebolla bien picadita en cuadraditos pequeños, zanahoria (que hemos pelado con un sacapuntas de verduras, para obtener láminas de zanahoria, como si fueran puntas de lápices) y merluza a daditos. 


Al sofrito le hemos puesto un sazonador de verduras para wok y un poquito de citronella o lemongrass, una especia muy utilizada en la cocina asiática. Luego añadimos los fideos y los mezclamos bien con el sofrito y ya tenemos nuestro plato listo para comer. ¡Buen provecho!